Presentación

Antonio Basanta
Director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez

 


Un 27 de octubre de 1813 las Cortes de Cádiz celebran sesión solemne en la que aprueban por unanimidad el impulso y creación de la red española de bibliotecas públicas imprescindibles “para coronar la grande obra de las libertades e independencia nacional”.

De entonces a hoy, con momentos de crecimiento esperanzador y prolongadas mesetas de estancamiento, la biblioteca pública ha ido incorporándose a la sociedad española y, desde su diversa titularidad –estatal, autonómica, diputacional, provincial o local–, contribuyendo a la construcción, articulación y desarrollo de la convivencia, derivada de una madurez educativa, cultural y económica.

Por ello pareció especialmente oportuna la invitación que hace dos años el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de su Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, dirigió a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez para realizar el estudio y análisis al que responde el presente volumen. Era necesario conocer la realidad de la red de lectura pública en España, aquella que, por encima de cualquiera otra, debe garantizar el libre acceso del ciudadano al mundo de la cultura impresa, sea cual sea su soporte. Era necesario, por tanto, evaluar lo realizado en los últimos años y detectar las fortalezas y carencias para disponer de un instrumento que, basado en el conocimiento preciso, permita la planificación ordenada y racional de los recursos y proyectos.

A este arduo trabajo nos hemos dedicado con verdadero entusiasmo a lo largo de los últimos meses, dada la dispersión y multitud de datos y fuentes a consultar, pero creemos que el esfuerzo ha merecido la pena. En primer lugar, porque gracias a él podemos tener una visión precisa de la situación y necesidades de las bibliotecas públicas en el territorio del Estado, de lo mucho que a ellas debe la sociedad y, sobre todo, de la enorme y urgente labor que aún queda por ejecutar si de verdad queremos que los ciudadanos puedan disfrutar y disponer, al mismo tiempo, de una herramienta básica para elevar el nivel de su educación y de su cultura. Porque si la lectura siempre actuó como puerta de acceso al territorio de la información, y en consecuencia, al del conocimiento, hoy esta función cobra un carácter estratégico. Pocas veces en la historia de la Humanidad la información ha tenido mayor capacidad de producción y circulación, y menos aún ha configurado de manera tan definitiva las expectativas y oportunidades de cada ciudadano. Sólo aquellas sociedades, aquellos individuos, que posean la adecuada destreza lectora y sean capaces de manejar con frecuencia, naturalidad y eficacia los diferentes soportes comunicativos, podrán realmente ejercer el inalienable derecho de la libertad, del que deriva de manera directa el derecho lector. Y, en este sentido, el presente estudio arroja una conclusión definitiva: donde se ha realizado un esfuerzo notable por adaptar las estructuras bibliotecarias a la realidad contemporánea, donde libros y nuevos medios conviven de manera armónica y la actualización de los fondos de lectura se acomete de forma abundante y continua, la respuesta de los ciudadanos es inmediata, masiva y entusiasta, derribando de manera definitiva esa malévola premisa, tantas veces interesada, de que los españoles son refractarios al libro y a la lectura.

En el futuro será necesario seguir insistiendo en la labor que significa el presente estudio. Mantener un seguimiento preciso de los datos, completar y actualizar de manera permanente los análisis y ofrecer a la sociedad española los resultados de nuestras investigaciones. Sólo así esta primera iniciativa alcanzará su pleno sentido, como comienzo de un camino de prospección, en el que nuestra Fundación siempre estará dispuesta a colaborar.

Resta, por último, agradecer a cuantos han participado en la realización de este libro su generosa y sabia contribución: al director del estudio y a todos los que con sus colaboraciones nos han brindado una visión profesional, múltiple, polémica y enriquecedora de la biblioteca pública en España.

Pocas causas hay tan decisivas para la sociedad española como ésta de la lectura. Y en ella la biblioteca pública se alza como el territorio fundamental. De su renovación, extensión y fortalecimiento depende el bienestar y el desarrollo de nuestra sociedad y, muy en especial, de las nuevas generaciones, en las que siempre se proyecta nuestra más firme esperanza de futuro.