5. Los servicios de la biblioteca pública en los albores del siglo XXI

La demanda de los nuevos usuarios, como reflejo de las exigencias de la sociedad de la información, hace surgir una nueva oferta de servicios en las bibliotecas públicas. Se trata de servicios cuya existencia difícilmente se podría prever hace sólo 10 años. Además se siguen ofreciendo los tradicionales (préstamo, referencia, etc.), aunque notablemente mejorados por la aplicación de las TIC.

El alcance de los nuevos servicios nos obliga a considerar la cooperación como condición previa a cualquier actividad en red y a situarla en el punto de partida de nuestra planificación. A partir de ahora la política de servicios de las bibliotecas deberá ser nacional o al menos autonómica, para evitar el aislamiento de una determinada biblioteca.

Gráfico 26
Fuente: MECD-FGSR. Encuesta sobre las bibliotecas públicas en España

En una sociedad caracterizada por la información y el conocimiento globales, no son demasiado importantes los recursos que posee un centro aislado, sino aquellos a los que puede acceder de forma conjunta una red de bibliotecas. Lo fundamental es el acceso, no la propiedad de los recursos de información. La cooperación necesita ahora ineludiblemente de las TIC y de Internet para ser efectiva.

Muchas bibliotecas públicas españolas ofrecen ya servicios basados en las TIC, en los nuevos soportes digitales y en Internet. El Gráfico 26 resume la presencia de los más comunes, que suelen ser de tres tipos:

·        Servicios tradicionales (préstamo, referencia, obtención de documentos, etc.) gestionados de forma más eficaz gracias a las TIC.

·        Servicios locales de acceso y alfabetización en las TIC.

·       Nuevos servicios remotos basados en las redes y en Internet.

5.1 Odres nuevos

La biblioteca pública no puede ni debe renunciar a su carácter local, a sus raíces culturales o a su papel de centro social y comunitario. La biblioteca es un elemento fundamental de la identidad cultural de la comunidad de la que forma parte. Además es una institución de la memoria, que preserva las referencias culturales del grupo humano al que sirve. Su edificio, su presencia física es un elemento vertebrado y de encuentro de la comunidad local. Por eso, la biblioteca pública no debería ser nunca totalmente digital si no quiere olvidar algunas de sus misiones. El estado ideal de la biblioteca pública será el de biblioteca híbrida. Las bibliotecas especializadas e incluso las universitarias pueden llegar a ser plenamente digitales, pero las públicas necesitarán siempre una referencia espacial, un local visitable por los ciudadanos.

La biblioteca pública sufre una serie de tensiones –información local frente a conocimiento global, servicios presenciales frente a servicios virtuales–  que hacen difícil su gestión, pero al mismo tiempo enriquecen su integración en la sociedad.

Los servicios locales, presenciales y tradicionales de la biblioteca pública son muy valorados y utilizados por los usuarios. Este hecho, que se da también en los países con mejor infraestructura bibliotecaria que el nuestro, se puede observar en los datos, del Gráfico 13. Por su historia y tradición, la biblioteca puede obtener un excelente rendimiento de sus amplias colecciones de documentos impresos, de la formación de su personal en el trabajo con estos materiales y de la especialización en la información de interés local o comunitario. Sin embargo, las TIC mejoran y agilizan la forma en que facilitan hoy en día estos servicios; en muchos casos son ya imprescindibles para atender los niveles de precisión y eficacia que exigen los propios usuarios.

Por ejemplo, el usuario puede ahora consultar en línea el catálogo de la biblioteca (OPAC) a través  de un ordenador personal en entorno Windows. La búsqueda se puede realizar utilizando todas las posibilidades de los sistemas de recuperación a texto completo. Los resultados de las búsquedas aparecen en la pantalla estructurados con claridad e incluyen información sobre la localización de los ejemplares, situación con respecto al préstamo, fecha de devolución, etc. A través del mismo OPAC se pueden consultar también catálogos de otras bibliotecas, colectivos, etc.

Los préstamos y las devoluciones se realizan de forma muy rápida y el cálculo de fechas, renovaciones, reservas, retrasos, etc. es instantáneo. En algunos casos las transacciones se pueden realizar en autopréstamo, como ocurre ya en varias BPE (Gijón, Salamanca, Sevilla, Soria, Tarragona , Valencia, Valladolid y Zaragoza), en las que el usuario puede tomar un libro un préstamo sin intervención del personal de la biblioteca. De esta forma se consigue mayor rapidez  en el proceso y se obtiene un mayor grado de privacidad.

Numerosas bibliotecas públicas ofrecen a los usuarios el préstamo a domicilio de los nuevos soportes ópticos. Es un servicio de gran éxito (ver Gráfico 13), ya que prácticamente todos los ordenadores personales que se venden para uso doméstico disponen de lector de CD-ROM o DVD-ROM.  Al mismo tiempo las bibliotecas suelen ponen a disposición de sus usuarios equipos que permiten la consulta de los soportes ópticos y ofrecen la posibilidad de utilizar programas estándar como tratamiento de textos, hoja de cálculo, creación de presentaciones, gráficos, multimedia, páginas web, juegos, etc. La Biblioteca de Castilla-La Mancha, por ejemplo, dispone de ordenadores personales en los que los usuarios pueden utilizar diversas herramientas ofimáticas.

La biblioteca pública ofrece a los usuarios actividades de formación para el uso de las TIC: consulta del catálogo, acceso a Internet, ofimática, etc. La Biblioteca Municipal - Fundación Germán Sánchez Ruipérez (FGSR) de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) tiene una amplia oferta de actividades de formación en las TIC; la BPE de Tarragona y la Red de bibliotecas de DIBA también organizan programas formativos en TIC para sus usuarios.

Los trabajos de información bibliográfica y de referencia se enriquecen y complementan con la consulta de la información que el bibliotecario tiene a su disposición: CD-ROM y DVD-ROM, bases de datos locales y remotas, catálogos de la propia biblioteca y de otros centros, etc.  La comunicaciones permiten la gestión centralizada de estos recursos para una red de bibliotecas. Por ejemplo, RABEL, la Red de Bibliotecas de Castilla y León, pone a disposición de diversos centros de esta Comunidad Autónoma un servicio de consulta de estas características.

A través del servicio de préstamo interbibliotecario y de obtención de documentos los usuarios pueden disponer  en muy poco tiempo de aquellos documentos o recursos que la propia biblioteca  no tiene. Los catálogos colectivos accesibles en línea permiten la localización del documento de forma casi inmediata; la solicitud a la biblioteca que dispone de él se puede cursar a través del correo electrónico y finalmente se puede recibir aquél en pocos minutos por medios también electrónicos. El software ARIEL, por ejemplo, que se utiliza asiduamente en la Biblioteca de Castilla y León, hace posible el envío de documentos digitalizados a través del correo electrónico. Los programas de gestión del préstamo interbibliotecario facilitan los pedidos, envíos, recogida de estadísticas, etc., de este servicio de forma automatizada. El programa de desarrollo español SOD se utiliza en la gestión del préstamo interbibliotecario en diversas BPE.

Las ventajas que aportan las TIC a los servicios locales son evidentes. El usuario que se acerca a la biblioteca para llevar un libro en préstamo o plantear una pregunta al responsable de referencia podrá disfrutar de ellas: las esperas ante el mostrador de préstamo serán mínimas, la información de los catálogos será completa y las respuestas a sus preguntas más rápidas y precisas.

El siguiente paso será la incorporación de las publicaciones electrónicas en línea a la colección de recursos de información accesibles para la biblioteca. Como ya ocurre en otros países los usuarios de nuestras bibliotecas públicas podrán consultar en línea revistas y libros electrónicos cuya licencia de uso ha adquirido la biblioteca, de la misma forma que ahora utilizan libros impresos o acceden a documentos gratuitos a través de la Red.

5.2.  Puerta local al conocimiento global

Las bibliotecas públicas tienen un importante papel que desempeñar para garantizar la igualdad de acceso a la sociedad del conocimiento y para evitar que los progresos tecnológicos agraven las tendencias latentes a la exclusión social de determinados colectivos. El hecho de haber trabajado siempre con la información como materia prima, facilitará a los profesionales de las bibliotecas ejercer el papel que ahora se les exige como mediadores de las redes.

La biblioteca pública es una institución muy integrada en la comunidad local y aceptada por todos los grupos sociales, incluidas las minorías. Por eso es un lugar muy adecuado como puente de acceso a las TIC y a la formación en el uso de las mismas, especialmente para el 70% de la población española que todavía no tiene acceso a Internet. La utilización de lugares alternativos al domicilio, al trabajo o al centro de estudios para acceder a la Red no es muy frecuente (Gráfico 27) pero es muy importante para los colectivos que no tienen otra forma de acceso.

Gráfico 27

Fuente: AIMC. 3ª Encuesta a usuarios de Internet

El 20% de las bibliotecas públicas ofrecen servicios de acceso a Internet para los usuarios (Gráfico 26). Las principales redes de bibliotecas utilizan su infraestructura de comunicaciones para dar este servicio. Durante 1999 accedieron a Internet desde las BPE 228.940 usuarios, de ellos casi 100.000 desde la Biblioteca de Castilla- La Mancha.

La forma en que los usuarios utilizan Internet desde las bibliotecas públicas hace necesaria una investigación sobre el particular. Las indicaciones de los propios usuarios y la experiencia de los centros que disponen de este servicio llevan a concluir que el uso que se hace de Internet en los centros públicos no difiere demasiado del que se realiza en  los restantes lugares de acceso (hogar, trabajo, etc.) (Gráfico 25). Predomina la consulta de la información contenida en WWW y a continuación la utilización de los servicios de comunicación personal, correo electrónico y chat sobre todo. El Gráfico 28 recoge información sobre los servicios que ofrecen las bibliotecas españolas con acceso a Internet.

Gráfico 28

Fuente: MECD-FGSR. Encuesta sobre las bibliotecas públicas en España

Las investigaciones publicadas sobre el uso del acceso a Internet en las bibliotecas de otros países arrojan resultados parecidos. Por ejemplo, un estudio de la Biblioteca Pública de Grenoble subraya el notable incremento del uso de Internet para la búsqueda de información entre 1996 (35%) y 1999 (92%) [21] . La investigación más extensa es la realizada en la Biblioteca Pública de Barnaby (Canadá) [22] ; el uso de Internet en este centro se refleja en el Gráfico 29. Cabe destacar el elevado porcentaje de utilización de los sitios web de correo electrónico, chat, etc.

Gráfico 29

Fuente: GÖRGEÇ, Andrea,  An analysis of Internet use in the public library

Internet aporta usuarios a la biblioteca pública, pero el servicio basado en el mero acceso no es suficiente. Las bibliotecas no pueden ser simples cibercafés, sino que han de añadir valor complementario a las ventajas que supone el acceso a la información electrónica a través de la Red. De lo contrario se corre el peligro de quedarse sin clientes de los servicios locales en red en la medida en que aumenta el porcentaje de la población que tiene acceso a Internet. Los proyectos de formación, de alfabetización en las TIC de grupos de usuarios de cualquier edad o condición social son funciones atractivas para las bibliotecas. Formar en el acceso y utilización de los servicios de Internet o en la forma de buscar y utilizar adecuadamente la información existente en línea son retos que la biblioteca puede asumir y tareas que ya se realizan en muchos países.

Para orientar la navegación la biblioteca puede proponer en la página inicial de sus puestos de acceso colecciones de enlaces, valoración de recursos, listas de buscadores, servicios de correo electrónico gratuito. La página de las Bibliotecas Públicas de Girona incluye enlaces de este tipo.

La política de acceso a Internet es un documento básico de la biblioteca, ya que recoge los principios y normas del servicio de acceso a Internet para los usuarios. Se pueden consultar a modo de ejemplo las normas de la Red de Bibliotecas de la DIBA .

5.3. La sucursal virtual: servicio 24 x 7

Los servicios de la biblioteca pública de los apartados anteriores tienen unas coordenadas espaciales precisas: el edificio de la biblioteca. Las TIC se utilizan en todos los trabajos técnicos y también se ponen a disposición del público. Posiblemente en cada mostrador, en cada mesa de trabajo, casi en cada rincón se puede encontrar  un ordenador personal conectado a Internet, de forma que el usuario que se desplaza a la biblioteca puede disfrutar de los últimos avances tecnológicos y consultar los soportes más modernos. Cualquier ciudadano, incluidos los colectivos con menos recursos o más marginados, pueden acercarse a este lugar de encuentro de la comunidad para navegar por Internet, leer su correo electrónico o seguir un curso de iniciación al uso de las TIC.

Pero si la biblioteca pública desea ampliar horizontes y llegar a un número mayor de ciudadanos, es especial al colectivo de personas que tienen acceso a Internet en su domicilio, en su trabajo o en su centro de estudios, deberá crear una sucursal virtual. La nueva biblioteca pública tendrá sucursales tradicionales, tal vez servicios móviles y, sobre todo, una sucursal virtual, accesible a través de la Red (Gráfico 30).

Gráfico 30
Sucursal virtual

 

La sucursal virtual no obliga a desplazarse a los usuarios que deseen utilizarla. Además está permanentemente abierta: 24 horas al día, 7 días a la semana (24 x7).

La puerta de entrada a la sucursal virtual es la página web de la biblioteca. Para muchos usuarios remotos, a veces separados por miles de kilómetros de su sede física, esta será la única referencia y punto de contacto con la biblioteca. Sin embargo, el paso de la biblioteca con acceso a Internet a aquélla que ofrece información y sobre todo servicios a través de la Red no es sencillo, ya que presupone la existencia de una serie de requisitos tecnológicos previos y un cambio de filosofía bibliotecaria no siempre fáciles de asumir, en muchos casos por falta de financiación. Para estar en Internet la biblioteca pública necesita líneas de comunicaciones permanentes, equipos y aplicaciones adecuadas para mantener un servicio WWW, programas para la creación y mantenimiento de páginas web, personal especializado en la gestión del sitio web o mejor webmaster, etc. Si los se desea prestar servicios interactivos a través de Internet (reservas, renovaciones, etc.), se deberá contar con un SGB que permita gestionar ese tipo de transacciones.

Los servicios de la nueva sucursal se pueden extender a todas las áreas de la actividad de la biblioteca pública: solicitud de tarjetas de usuario, consulta de catálogos locales, colectivos y virtuales, referencia, reservas de libros, préstamo interbibliotecario, información local o comunitaria, servicios para niños y personas mayores, etc. El siguiente paso será permitir el acceso a los documentos primarios en formato electrónico.

Al abrir una sucursal virtual y crear su propio sitio web, la biblioteca pública añade una nueva función a los tradicionales: la creación de contenidos. La biblioteca elabora la información que va a presentar en Internet y facilita la adquisición de conocimiento sobre todo en aquellos contenidos relacionados con la propia comunidad, a la que otorga una proyección universal a través de la Red.

La nueva sucursal pone una vez más de manifiesto la importancia de la cooperación en los proyectos bibliotecarios. Las necesidades de equipamiento y de personal especializado que supone la creación y el mantenimiento de un sitio web con el nivel de calidad exigible a un servicio tan visitado como una biblioteca pública, hacen que se obtenga mejores resultados si el proyecto se planifica de forma coordinada para un conjunto de bibliotecas (red o sistema). Existen en España buenos ejemplos de este tipo de planificación cooperativa, como la página de consulta de catálogos de las BPE que mantienen el MECD  (http://www.mcu.es/bpe/bpe.html), el sitio de acceso general a las Bibliotecas de Andalucía  (http://www.sba.junta-andalucia.es/) o la pagina de la Red de Bibliotecas de la DIBA   (http://www.diba.es/biblioteques/inici.htm).

No son muchas, sin embargo, las bibliotecas españolas con información en Internet. La Encuesta sobre las bibliotecas públicas en España indica que el porcentaje de bibliotecas con servicios o información en la web es el 10’3%; otro 40% tienen intención de crearlos en el futuro. Además el 19% de las bibliotecas permite el acceso a distancia a los catálogos. El dato de la encuesta que supondría la existencia de casi 400 sitios web de bibliotecas públicas contrasta con el número de enlaces que aparecen en la relación más exhaustiva y actualizada que existe en la web sobre bibliotecas españolas [23] Bibliotecas españolas... incluye 60 direcciones de sitios web de bibliotecas públicas, 30 de las cuales disponen de catálogos en línea. La diferencia se puede explicar sin dificultad si tenemos en cuenta los proyectos cooperativos a los que acabamos de hacer referencia: muchas bibliotecas comparten páginas web con otras o sus fondos están incorporados en algún catálogo colectivo: redes de bibliotecas de Cataluña, Catálogo Colectivo de Castilla y León, catálogos de las BPE, etc.

Bertot, McClure y Zweizig [24] recogen una escala de evolución de los servicios de Internet en las bibliotecas públicas a través de cinco niveles:

1.      Acceso a Internet ,sin servicios adicionales.

2.      Recursos de información en Internet: consulta de catálogos, boletines de noticias, información local, etc.

3.      Servicios a los usuarios en autoservicio: reservas, cambios de los datos de usuarios, etc.

4.      Servicios interactivos: servicios de referencia en línea, colaboración con otros usuarios, participación en foros de debate abiertos, autores, etc.

5.      Servicios basados en la gestión del conocimiento: servicios específicos para los usuarios basados en los datos de gestión de la biblioteca, orientación sobre novedades, etc.

Los sitios web de las bibliotecas públicas españolas están evolucionando del nivel 2 a los niveles 3 y 4, convirtiéndose en auténticos centros de servicios. Desde hace varios años vienen ofreciendo numerosas posibilidades de servicios de información. Enumeramos a continuación los ejemplos más sugerentes y las experiencias más innovadoras.

5.3.1. El mejor escaparate

Internet ofrece excelentes oportunidades para dar a conocer la biblioteca pública, sus objetivos, actividades y servicios. La creación de un sitio web aumenta notablemente la visibilidad de la biblioteca y también de la comunidad a la que sirve más directamente. La difusión de información sobre la biblioteca es vital, sobre todo en países en los que no se conoce ni se valora adecuadamente el potencial educativo e informativo de esta institución. Desde nuestra web podemos llegar a millones de usuarios de todo el mundo a los que podemos informar sobre distintos aspectos de nuestro centro:

·        Información general sobre la biblioteca: horarios, localización, medios de transporte para acceder a ella, misión, normas de uso, colecciones, historia, etc. La BPE de Zaragoza incluye información detallada sobre estos apartados. La BPE de Valencia presenta una página de información estadística.

·        Teniendo en cuenta que los recursos humanos siguen siendo el activo más importante de la biblioteca híbrida, la inclusión de un directorio con los datos (nombre, correo electrónico, teléfono, dirección) de las personas responsables de los distintos servicios es una buena guía para establecer contacto con la biblioteca. La Biblioteca Regional de Murcia  y la BPE de Valladolid incluyen este tipo de información.

·        Las dudas de los usuarios se resuelven en documentos como la Guía del usuario, por ejemplo la redactada por las Bibliotecas Municipales de Zaragoza, o las Preguntas más frecuentes (FAQ), serie de preguntas y respuestas sobre los temas de interés general para los usuarios, entre las que podemos citar las que recoge la Biblioteca Koldo Michelena de San Sebastián.

·        Las actividades culturales y los programas de formación de usuarios de la biblioteca alcanzan una mayor difusión a través de Internet. Buenos ejemplos son los programas incluidos en la web de la Biblioteca Municipal de Móstoles (Madrid), de la BPE de Zaragoza y de la Biblioteca Central de la Rioja.

·        Las publicaciones impresas y electrónicas de las biblioteca se pueden presentar en la página web. Las Bibliotecas de la FGSR en Salamanca y Peñaranda de Bracamonte y la Biblioteca Regional de Murcia incluyen en sus páginas el catálogo de publicaciones.

·        Se pueden “colgar” en la web exposiciones virtuales, como las que presenta la BPE de Valladolid, que incluyen material gráfico y el texto del catálogo.      

5.3.2.  De puertas afuera

En la sociedad del conocimiento, la información fluye a través de las fronteras. Tratar de limitar las posibilidades que tiene la biblioteca pública como centro de información o lo que se puede hacer dentro del perímetro que delimitan sus muros, no parece una política acertada si se quiere ampliar el número de usuarios.

La sucursal virtual pone la biblioteca y sus recursos de información a disposición de cualquier internauta de cualquier parte del mundo y en cualquier momento. Ni las paredes de la biblioteca, ni el horario de apertura limitan ya el alcance de sus servicios.

·        A través de Internet se puede conocer la colección de libros y otros recursos de información que existen en una biblioteca mediante la consulta de sus catálogos. Por ejemplo, se puede consultar el de la BPE de Granada.     

·        Los catálogos colectivos incluyen los fondos de varias bibliotecas, proporcionando datos sobre localización de los documentos de todos los centros participantes. Se trata de proyectos cooperativos en los que participan bibliotecas de la misma red, de la misma área geográfica, etc. Podemos citar algunos ejemplos como el Catálogo de Lectura Pública de la Bibliotecas de Cataluña y el Catálogo Colectivo de Castilla y León. 

·        La Biblioteca puede prestar servicios interactivos remotos a través de Internet, evitando desplazamientos innecesarios a los usuarios. La BPE de Valladolid permite al usuario consultar sus propios datos y realzar reservas y renovaciones de libros en línea.

·        Los formularios disponibles en la web de la biblioteca permiten cursar en línea peticiones de préstamo interbibliotecario, solicitudes de tarjeta de usuario, propuestas de adquisiciones, reservas de instalaciones y equipamiento; visitas para grupos, sugerencias para la mejora de los servicios,   etc. La web de la BPE de Sevilla y de la Biblioteca Koldo Michelena incluyen diversos formularios para peticiones de servicios en línea.

·        La biblioteca puede distribuir a través de sus páginas web y del correo electrónico boletines de noticias, alertas informativas, etc. con información sobre sus actividades, convocatorias, novedades o cualquier otro aspecto de su actividad que considere de interés para los usuarios. Las Bibliotecas de la FGSR  mantienen la lista FundacionGSR que informa sobre sus actividades.

5.3.3. Preguntas con respuesta

El servicio de referencia  tradicional atiende directamente a los usuarios en la biblioteca o hace uso de los sistemas clásicos de comunicación como el teléfono o el correo postal.

La aplicación de las TIC y de Internet hacen posible la organización de servicios de referencia electrónica en los que la comunicación con los usuarios se lleva a cabo a través del correo electrónico,  la web y  la mensajería instantánea.

Los sistemas de referencia electrónica son más efectivos si son servicios cooperativos. Habitualmente participan en ellos bibliotecas de un área geográfica o especializadas en una materia. La colaboración entre centros es imprescindible en el caso de las bibliotecas públicas, ya que las preguntas pueden referirse a materias muy variadas.

Existen en España dos excelentes ejemplos de servicios de referencia electrónica basados en criterios de cooperación:

·        Pregunte, las bibliotecas responden, servicio de ámbito estatal en el que participan 22 bibliotecas de todas las Comunidades Autónomas, que contestan a las cuestiones planteadas por los usuarios en el plazo máximo de tres días. Las preguntas se pueden formular en castellano, catalán, gallego y euskera y las respuestas se dan también en estas mismas lenguas por correo electrónico. El servicio dispone de un sitio web en que incluye consejos para preguntar, ejemplos de preguntas formuladas, etc.

·        La biblioteca responde es un servicio de referencia electrónica de ámbito autonómico especializado en temática andaluza. Está coordinado por la Biblioteca de Andalucía y en él participan las principales bibliotecas públicas de la Comunidad Autónoma y otros centros universitarios y especializados.

Existen otras iniciativas de referencia electrónica que merece la pena destacar:

·        La Biblioteca Comtat de Cerdanya ha creado una base de datos de preguntas más frecuentes de su servicio de referencia local.

·        Algunas bibliotecas incluyen relaciones de enlaces a páginas web como medio para facilitar el acceso a información de interés general para los usuarios. Tiene especial interés la que se incluye en la página del Sistema de Lectura Pública de Cataluña.

·        Las bibliotecas virtuales, que incluyen en su web algunos centros, son colecciones de enlaces a publicaciones electrónicas gratuitas: obras de consulta, diccionarios, publicaciones oficiales, etc. La BPE de Valladolid mantiene su propia biblioteca virtual.

5.3.4.  Para los más jóvenes

La biblioteca pública siempre ha prestado especial at ención a los usuarios infantiles y juveniles. Por razones demográficas y por la fuerte competencia de los medios audiovisuales este colectivo hace cada vez menos uso de las bibliotecas. Sin embargo, su temprana formación en las TIC y la creciente dotación de ordenadores personales en los hogares españoles hacen que muchos niños y jóvenes utilicen Internet desde edades muy tempranas. Por eso tiene importancia crear servicios específicos para los usuarios más jóvenes en nuestra sucursal virtual.

Las bibliotecas públicas españolas ofrecen varias iniciativas en esta línea:

·        Información sobre la biblioteca y sus servicios adaptada para niños y jóvenes. La Biblioteca Municipal de Cieza (Murcia) incluye en su web el apartado BiblioPeque  para los usuarios de menor edad

·        Presentación de actividades para niños: talleres, animación a la lectura, formación de usuarios, etc. La BPE de Zaragoza y la Biblioteca de la FGSR en Salamanca  informan sobre sus actividades en la web.

·        Selección de recursos de Internet orientados a los niños y adaptados a sus necesidades como los ofrecidos por la BPE de Valladolid.

Orientación de lecturas para niños, como las guías que presentan la BPE de Sevilla y las Bibliotecas de la FGSR.

·        Publicaciones digitales para niños. La Biblioteca Central de la Rioja publica en su web Te contaré..., revista con contenido orientado a niños y jóvenes.

5.3.5. Al servicio de la comunidad

La biblioteca pública como institución es un elemento componente de la identidad  cultural de su comunidad. La información local ha sido siempre una de sus principales áreas de actividad. Con la popularización de las redes, la biblioteca puede ofrecer estos contenidos a través de Internet y conseguir una difusión casi universal de la información que trata sobre la comunidad más cercana. Se mencionan a continuación iniciativas de las bibliotecas públicas españolas en relación con la información local o comunitaria a través de Internet:

·        Bibliografías sobre temas locales, como la Bibliografía Salmantina, que presenta en su web la Biblioteca Municipal - FGSR en Peñaranda de Bracamonte, o la Bibliografía Palentina, que se puede consultar en la web de la Biblioteca de Castilla y León y en cuya elaboración colaboran distintas bibliotecas públicas de Palencia.

·        Bases de datos de prensa local , como la que prepara la BPE de Tarragona, que se complementa con los dossieres de noticias de prensa en CD-ROM, o el archivo de noticias que ofrece la Biblioteca Comtat de Cerdanya.

·        Información sobre historia, patrimonio local, etc. como las páginas que dedica a este tema la Biblioteca Central de la Rioja o sobre autores locales, por ejemplo en la BPE de Tarragona.

·        Información ciudadana de interés local de tipo económico, institucional, turístico, administrativo, etc. Se pueden destacar la Finestra ciutadana (FIC) de la BPE de Tarragona;  Ayuntamiento en Red, de la Biblioteca Municipal - FGSR de Peñaranda , y Noticias Culturales, de la Biblioteca Pública Municipal de Jumilla (Murcia).

·        Foros de debate de temas locales, como Inestal, lista de distribución de información de interés sobre Peñaranda y su comarca que mantiene la Biblioteca Municipal - FGSR de esa localidad.

·        Bibliotecas digitales de temas locales formadas por publicaciones electrónicas de interés comunitario. Destaca por la calidad y extensión la Biblioteca Digital de Peñaranda de Bracamonte, creada y mantenida por la Biblioteca Municipal - FGSR.

5.3.6. El libro no ha muerto

El libro y los documentos impresos siguen teniendo una importancia primordial en la biblioteca pública híbrida. La promoción del libro, de la lectura y también de la escritura son actividades que se pueden realizar a través de la Red con excelentes resultados. De esta forma, paradójicamente, Internet, que según muchos agoreros acabará con el libro, se convierte en una fiel aliada y añade numerosas formas nuevas de promoción de la letra impresa. Describimos a continuación algunas actividades de fomento del libro y de lectura realizadas a través de la sucursal virtual:

·        Recomendaciones de lectura de libros, con juicios críticos sobre ellos. La Biblioteca Regional de Murcia y la BPE de Valladolid a través del apartado Libro de la Semana incluyen propuestas de lectura para los usuarios jóvenes y adultos.

·        Boletines de novedades o listas de nuevas adquisiciones. La Biblioteca Municipal de Cieza (Murcia) publica en su web un Boletín de novedades.

·        La publicación de guías de lectura en formato electrónico sobre determinadas materias o autores es frecuente ya en muchas bibliotecas públicas. Podemos citar las que publica la Red de Bibliotecas de la DIBA.

·        Publicaciones electrónicas con novedades, recomendaciones de lectura, etc., como actualBiblioteca de la Biblioteca Regional de Murcia.

·        Promoción de actividades de fomento de la lectura. Por ejemplo,  la que realiza la Biblioteca de la FGSR de Salamanca a través de su página web.

·        Foros de debate y de crítica de libros y autores. El Foro de reseñas literarias de Biblioteca Regional de Murcia recoge aportaciones de los usuarios con críticas y opiniones sobre diversas obras.



[21] HEDON, Guy. L’Évolution des utilisateurs d’Internet en bibliothèque.

[22] GÖRGEÇ, Andrea; LEW, Shirley and CURRY, Ann. An analysis of Internet use in the public library.

[23] MERLO VEGA, José Antonio. Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo.

[24] BERTOT,  John Carlo;  McCLURE, Charles R. and ZWEIZIG, Douglas L.The 1996 National survey of Public Libraries and Internet




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