3.4. Distribución de las colecciones por secciones

Habitualmente las BP disponen en su colección de una sección infantil y otra general o para jóvenes y adultos, generalmente en espacios diferenciados y con características propias. Aunque suele ser un dato que figura habitualmente en las memorias de BP a nivel local o regional, la distribución entre ambas secciones no está recogida en las estadísticas oficiales, por lo que se carece de datos globales. Sobre éste y los siguientes aspectos referidos a la colección (temas, lenguas, accesibilidad…) la información que se recoge en este estudio procede de los trabajos de campo realizado, por lo que se refieren a un universo de BP en el que no están incluidas las bibliotecas de dimensiones más reducidas (en el tamaño del municipio y en el tamaño de su colección).

El público infantil constituye un sector con un alto nivel de utilización de las BP, como refleja el hecho de que, a pesar de suponer en estos momentos algo menos del 15% de la población española19, representaba el 24% de los prestatarios registrados en las BP en el año 2000. Pues bien, los volúmenes que componen las secciones para niños de las BP en España representan un 22,7% del conjunto de las colecciones, frente al 77,3% correspondiente a las secciones para adultos. Sin embargo, esta proporción presenta diferencias significativas en función del soporte del documento.

Según esta distribución, el porcentaje que representan los libros infantiles sobre el conjunto de la colección es algo mayor que el de volúmenes (24%), mientras que esa representación disminuye en el resto de los soportes. En la sección infantil, la participación de los libros en el total (97,3%) es bastante mayor que la media (91,9%) y que en la sección de adultos (90,4%).

El porcentaje que ocupan los documentos sonoros, audiovisuales y electrónicos en las secciones de adultos (7,4% de la colección) es tres veces mayor que el disponible para niños (2,5%). Ahora bien, esta menor presencia de los nuevos soportes en la sección infantil no responde necesariamente a una opción deliberada de las bibliotecas por retardar la presencia de los nuevos soportes entre los niños. Aunque éste parezca ser, a la postre, el resultado, habría que relacionarlo con la disponibilidad de títulos en el mercado para este sector de población.


3.5. Distribución de las colecciones por materias y lenguas

En 2001, la distribución de los documentos por materias (siguiendo los epígrafes de la Clasificación Decimal Universal, a la que se le ha añadido un apartado de ‘Otros’) permite apreciar que el apartado Lingüística y Literatura es, con diferencia, el mejor representado en el conjunto. Entre los documentos de la sección adultos Lingüística y Literatura supone un 33,8% del total y en infantil sube hasta un 56,6%.

Por debajo, cuatro materias participan con porcentajes del 7% al 10%: Geografía, Ciencias Sociales, Arte y Ciencias Aplicadas.

La literatura de creación tiene, pues, una mayor presencia entre los niños que entre los adultos20. A la inversa, las obras de carácter informativo representan, en las secciones de adultos, dos terceras partes del total, el 66,2%, si bien muchas bibliotecas incluyen en el ‘7. Arte’ los ejemplares de música (cd de audio) y cine (en vídeo o DVD).

La lengua mayoritaria en las colecciones de las BP españolas es, lógicamente, el castellano, con un 84,7% de documentos, seguida del catalán (8,5%), el vasco (2,6%) y el gallego (2,2%), mientras que hay una representación del 0,1% de ‘otras lenguas vernáculas’. Sin embargo, presencia de documentos en catalán, gallego y vasco se circunscribe a las comunidades que las tienen como lenguas vernáculas, donde los documentos en esos idiomas representan una proporción mucho mayor.

La presencia de idiomas extranjeros en las BP es, por el contrario, insignificante: sólo el 1,9% de los documentos están en otros idiomas, la mitad de ellos en inglés, el 0,9%. Es sin duda un porcentaje muy reducido, que, por mucho que sea reflejo de una sociedad con poco uso de idiomas extranjeros, no llega siquiera a igualar el porcentaje de las obras en lenguas extranjeras editadas en España, que en los últimos años han representado cerca de un 4% de la producción editorial21.

Por lo demás, no se ha podido recoger información suficiente sobre la presencia de otras secciones con características especiales, ni establecer una estimación sobre la relación entre número de libros y número de títulos o, cuando menos, de la presencia de ejemplares repetidos de un mismo título.

3.6. Accesibilidad de las colecciones

Los usuarios de las BP pueden acceder libremente a casi las tres cuartas partes de la colección. El porcentaje global de documentos de libre acceso resulta del 72,6%, con diferencias según el volumen de la colección. Así, mientras en las colecciones de 7.501 a 20.000 volúmenes el porcentaje de disponibilidad es del 89,3% y en las de 20.001 a 50.000 del 85,4% cae a un 46,3% en las de más de 50.000 volúmenes.

Al 31 de diciembre de 2001 estaban disponibles para préstamo un 83,2% del total de documentos de la colección. Para la colección de adultos la disponibilidad es del 81,3% mientras que en el caso de la sección infantil es de un 89,7%.

En cuanto a los documentos que forman la sección patrimonial (fondos históricos, de obligada conservación, de acceso restringido...) a esa fecha dicen disponer de ese tipo de documentos un 35,3% de las bibliotecas. El total de documentos de carácter patrimonial que indican dichas bibliotecas suma 1,4 millones, considerándose a efectos de éstos cálculos que el resto de las bibliotecas no dispone de documentos patrimoniales. Un 60,8% de dichos documentos de carácter patrimonial se localiza en las Bibliotecas Públicas del Estado.

Dichos documentos tienen principalmente su origen en la desamortización (50,8%) y en donaciones (25,4%). La compra (16,5%) y el depósito legal (7,3%) participan en porcentajes menores.


3.7. Otros recursos informativos

Entre los recursos informativos que las BP ponen a disposición de los ciudadanos, van teniendo una importancia creciente aquellos que les permiten acceder y “leer” la información digitalizada, tanto en los soportes electrónicos de que disponga la biblioteca, como a través de los servicios de información electrónica. Por tanto, la panorámica de las colecciones debe completarse teniendo en cuenta no sólo los documentos electrónicos presentes en las bibliotecas, sino también el equipamiento informático que permite acceder a esos documentos y, sobre todo, a los servicios de internet.

Los datos estadísticos recogidos por el INE incorporan desde 2000 información sobre el número de ‘terminales informáticos’22 disponibles para los usuarios y bibliotecas con conexión a internet.

Menos de la tercera parte de las BP registradas en 2000 disponen de ordenadores para el uso público, siendo la relación directamente proporcional al tamaño de la población. Lo contrario ocurre con el número de habitantes que corresponden a cada ordenador de uso público en las bibliotecas, que es cercano a la media española en todos los tramos de población excepto en las grandes ciudades.

Cataluña es la CA que tiene una mayor proporción de BP con algún ordenador, el 56% en 2000, seguida por el País Vasco (45%) y Baleares (44%). Por el contrario, en Galicia solo disponen de ordenadores el 17% de las BP y en la Comunidad Valenciana, el 20%. Las diferencias son más acusadas en el número de habitantes por cada ordenador: son 4.700 en Extremadura, 5.640 en Castilla-La Mancha, 6.200 en Castilla y León, 7.700 en Cataluña o 7.900 en el País Vasco; el número asciende por encima de 20.000 habitantes por terminal en La Rioja, Cantabria, Comunidad Valenciana y Canarias y llega 31.700 en la Comunidad de Madrid. En las cinco comunidades con mejor relación de habitantes por ordenador se concentra el 57% de los terminales con que cuentan las BP en España. Por último, el número medio de terminales por biblioteca más alto corresponde a Castilla y León (6,6) y Cataluña (4,0) y el más bajo a Navarra (1,5), Aragón (1,6) y Canarias (1,7).

Poco más de 1.200 BP, el 31% de las registradas, disponían en 2000 de conexión a internet, siendo la proporción más alta en las BP de las localidades entre 5.000 y 500.000 habitantes (entre el 40% y el 43%) que en las grandes ciudades (36%) y, sobre todo, que en los pequeños municipios (20%).

Pero una tercera parte de estas BP con conexión a la red disponen de ella solamente para uso profesional, resultando que solamente el 19% de las BP (753) ofrecían a sus usuarios acceso a internet en el año 2000. El porcentaje sube al 25% en los municipios medianos, entre 5.000 y 100.000 habitantes y se sitúa entre el 15% y el 17% en el resto23.

La mayor proporción de BP conectadas a la red y que ofrecen acceso público a internet se encuentra en Cataluña, con el 66% y 39% respectivamente. La proporción más baja corresponde a Galicia y Madrid, ambas con un 19% de BP con conexión y con un 8% y un 9% de bibliotecas con conexión para los usuarios.

En el conjunto, las BP en España disponían en 2000 de un ordenador con conexión a la red para servicio a los usuarios por cada 10.860 habitantes, si bien existen grandes diferencias entre unas y otras comunidades autónomas. Las que presentan mejor relación, con menos de 6.000 habitantes por ordenador conectado, son Extremadura, Castilla-La Mancha, Cataluña y La Rioja. Con más de 7.000 habitantes pero por debajo de la media española por conexión figuran Castilla y León, Navarra, País Vasco, Baleares, Murcia y Aragón. Cerca de la media se sitúa Cantabria, mientras que entre 16.000 y 22.000 habitantes por conexión están Canarias, Valencia y Andalucía, Galicia y Asturias. Cierra la lista Madrid con más de 76.000 habitantes por cada ordenador con conexión a internet para uso público.

Por último, las estadísticas de 2000 recogidas por el INE registran tan solo 186 sedes web de BP españolas, lo que da el escaso porcentaje del 4,6% de bibliotecas que ofrezcan servicios o información a través de internet. En Cataluña (16,3%), La Rioja (11,1%) y Aragón (10,7%) tienen el mayor porcentaje de BP con website. El recuento de visitas registrado resulta parcial, arrojando un total de 426.500 visitas anuales, de las cuales dos tercios (280.500) corresponden a las 10 BP de Castilla y León con sede web. La información disponible no permite saber cuántas de estas BP ofrecen meramente información estática en internet o bien prestan servicios a través de la red (acceso a catálogos y bases de datos, bibliotecas digitales, servicios de información local, etcétera.). Y un último dato: solo 3 de cada 10 BP en España disponían en 2000 de correo electrónico (7 en Cataluña).


19 La población española proyectada para 2002, según las estimaciones del INE, alcanzaría los 4,9 millones, lo que representaría el 14,6% del total de la población estimada para 2002. Fuente, Instituto Nacional de Estadística, España en cifras 2001, disponible en http://www.ine.es/espcif/espcifes/espcif01.htm.

20 No todas las obras incluidas en el epígrafe 8 de la CDU son obras de creación literaria; también se incluyen las obras de lingüística o historia de la literatura, en un porcentaje que se podría estimar inferior al 10% de los títulos clasificados en el 8.

21 Fuente: MECD, Panorámica de la edición española de libros de 2000, disponible en http://agora.mcu.es/libro/.

22 Se ha optado por mantener esta denominación y no la más familiar de ‘ordenadores’, ya que los cuestionarios utilizados por el INE hablan de ‘terminales informáticos’, sin que sea posible distinguir cuántos de esos ‘terminales’ son ordenadores personales y cuántos son realmente terminales “tontas” de una arquitectura cliente/servidor como las utilizadas para la consulta automatizada de los catálogos de la biblioteca.

23 A finales de octubre de 2002 el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD) y el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) firmaron un convenio para poner en marcha el programa “Internet en las bibliotecas”, entre cuyas actuaciones está el desarrollo de una red de puntos de acceso público a internet en todas las BP existentes en España, para lo que se prevé una inversión total de 38 millones de euros. Véase, al respecto, la nota de prensa del MCD de 30/10/2002, accesible en http://www.la-moncloa.es/web/asp/muestraDocImp.asp?Codigo=e3010023 (consulta 22/01/2003); o la referencia “El Plan de acción INFO XXI: iniciativas para bibliotecas”, Correo Bibliotecario, núm 62, oct.-nov. 2002, disponible en http://www.bcl.uva.es/correo/Correo62/Cooperacion62.html.






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