8. Evaluación de los déficit de las colecciones de las BP en España
Se ha pretendido, por último, disponer de una estimación del déficit que arrastran las colecciones del conjunto de las BP en España, tomando como referencia los datos estadísticos del año 2000 en relación a las normas internacionales promulgadas en las Directrices IFLA/Unesco para el desarrollo del servicio de biblioteca pública (2001) y a las Pautas sobre los servicios de las bibliotecas públicas (2002) publicadas en España39, ambas coincidentes en materia de colecciones y recursos de información. Son, por lo demás, recomendaciones que cumplen la mayor parte de los países europeos y, en conjunto, las BP de la Unión Europea. Se trata, en definitiva, de evaluar cuántos ejemplares hacen falta en las BP en España y cuáles son sus necesidades para que los ciudadanos dispongan de similares posibilidades de acceso a la lectura y la información que el conjunto de los ciudadanos europeos, en consonancia con las normas internacionales y nacionales.
La recomendación general de IFLA/Unesco establece una dotación entre 1,5 y 2,5 libros por habitante en las colecciones del servicio de BP, por lo que se toma como referente para España una dotación media de 2 libros por habitante, dotación grosso modo similar a la media de las BP en la Unión Europea, que ya en 1998 se situaba en 1,9 libros por habitante. Las estimaciones se han realizado exclusivamente en relación a los libros, dado que no existen normas concretas para los soportes audiovisuales y electrónicos o para los recursos en red.
Frente a los 42,1 millones de libros con que contaban en 2000 las BP en España, las normas internacionales recomiendan una dotación de 81,7 millones de libros, una cantidad que casi doblaría las existencias. Sería preciso, así pues, acometer la adquisición de 39,6 millones de ejemplares para completar esa dotación. El precio medio del libro en 2000 fue en España de 12,02 euros40, por lo que el presupuesto necesario para superar el déficit de libros ascendería a 476,1 millones de euros41.
Las mismas Directrices IFLA/Unesco... recomiendan para las bibliotecas de nueva creación que hayan partido de niveles inferiores a las normas generales, un período de desarrollo y consolidación en el que “un objetivo modesto para un período de tres años sería llegar a poseer 2 libros por persona”42. En España, un planteamiento de superación de los déficit en un período de tres años significaría una dotación anual para adquisiciones de 158,7 millones de euros; si el objetivo se estableciera a cinco años, el presupuesto anual para adquisiciones debería ser de 95,2 millones de euros. (Recuérdese que en 2000 ese presupuesto fue de 27,4 millones de euros).
Ahora bien,
estas estimaciones no tienen en cuenta los índices de renovación anual que exigen
los fondos existentes ni tienen en cuenta la renovación de los ejemplares fuera
de uso que se han ido acumulando en las BP españolas. Como se ha visto, el volumen
de libros con una antigüedad superior a los diez años en las BP españolas ascendía
en 2000 a los 18,3 millones de libros, ejemplares cuya reposición sería necesario
emprender. Si se suma la renovación de estos libros a los déficit evaluados,
las adquisiciones necesarias para las que BP españolas se doten y actualicen
adecuadamente ascenderían a 57,8 millones de libros, con un presupuesto de 696,5
millones de euros. Su distribución, en un plan trienal, significaría una inversión
anual de 232,2 millones de euros, mientras que si se distribuye en cinco años,
el presupuesto anual sería de 139,3 millones de euros.